What to Prepare Before a First Consultation
Una primera consulta con un equipo de logística corporativa puede definir el rumbo de un proyecto. Llevar la información correcta evita rodeos y permite que el análisis se centre en lo que realmente importa: los procesos actuales, los cuellos de botella y las metas operativas.
Antes de la reunión, conviene reunir tres tipos de datos. Primero, los volúmenes de movimiento: cuántas unidades entran y salen por turno, cuántos pedidos se preparan al día y cuál es la capacidad real de almacenamiento. Segundo, los registros de incidencias: devoluciones, roturas, retrasos en la carga o errores de picking. Tercero, los objetivos concretos del área: reducir tiempos de preparación, aumentar la precisión del inventario o estandarizar la recepción de mercancía.
No hace falta tener un informe perfecto. Un par de tablas con datos de los últimos tres meses y una lista de los problemas más frecuentes son suficientes para que el consultor pueda identificar patrones. También es útil definir quién participará en la reunión: el jefe de almacén, el supervisor de picking y alguien del área de sistemas suelen ser las personas clave.
El objetivo de esta primera conversación no es firmar un contrato, sino entender si la plataforma COLES se adapta a la operación real. Por eso, cuanto más específicos sean los ejemplos que se compartan, más rápido se podrá armar un plan de implementación ajustado a la realidad del centro de distribución.
Al final de la consulta, el equipo de COLES entrega un resumen con los puntos discutidos y una propuesta de alcance. No se trata de un documento genérico, sino de un esquema con los módulos sugeridos, los tiempos estimados y los indicadores que se van a monitorear. Eso permite que la decisión sea técnica, no comercial.